+93 238 16 05 / +902 444 446 info@urologiabielsalorente.com
¿Para qué sirve la próstata si “se quita y no pasa nada”?
AQUABLATION: Uno de los últimos avances en técnicas mínimamente invasivas para tratar la HBP es la hidroablación prostática robótica

Décadas de campañas de concienciación han conseguido que la mayoría de las mujeres incorpore a sus rutinas la visita periódica al ginecólogo. En contraste, apenas un 10 % de los hombres visita regularmente al urólogo para revisiones preventivas, en especial de la próstata, esa “cosa” exclusivamente masculina que es una de las grandes desconocidas más allá de los problemas de salud que genera.

Cuando oímos a alguien decir “me han operado de la próstata” suele querer decir que se la han extirpado, lo que lleva a la pregunta recurrente de “¿para qué sirve entonces si se quita y no pasa nada?”, sospechando que su existencia es una especie de maldad o anomalía de la naturaleza con la anatomía masculina. Pero sí que sirve y sí pueden pasar cosas cuando te la quitan. Hay que hacer pedagogía para que aumente el conocimiento sobre esta parte del cuerpo.

¿Qué funciones tiene la próstata?

La próstata es una glándula del sistema reproductivo masculino situada bajo la vejiga que cumple una triple función:

– Reproductiva. Produce muchos de los componentes del líquido seminal en el que nadan los espermatozoides, especialmente proteínas como el PSA, que licúa el semen, y oligoelementos (entre ellos el magnesio, que le da el aspecto lechoso).

-Eyaculación. Durante el coito (o la masturbación), la próstata es una de las estructuras anatómicas que participa en la eyaculación. Es un mecanismo complejo que se lleva a cabo en 2 fases: emisión y expulsión. Todo ello para lograr la salida del semen a través de la uretra.

-Protectora. Algunas sustancias que segrega la próstata tienen propiedades bactericidas. Además, la glándula es una barrera mecánica frente a la entrada de patógenos del exterior. Este es el motivo por el cual las infecciones de orina son mucho menos frecuentes en los hombres que en las mujeres, además de por tener una uretra más larga.

Problemas y remedios: ¿me quedaré impotente?

Con diferencia, la principal patología por frecuencia de esta glándula es el agrandamiento o hiperplasia benigna de próstata (HPB). Afecta en mayor o menor medida a la mitad de los hombres a partir de 50 años, porcentaje que aumenta a 8 de cada 10 en mayores de 80. Dada su posición bajo la vejiga y rodeando el conducto urinario (uretra), cuando la próstata crece más de la cuenta (hiperplasia) produce una obstrucción que altera, dificulta o impide orinar con normalidad.

Los síntomas más habituales son:

-Ganas de orinar urgentes y frecuentes que en muchos casos obligan a despertarse por la noche e interrumpen el sueño.

-Problemas para comenzar a orinar o hacer sólo unas gotas.

– Un flujo de orina débil, lento o que termina y empieza varias veces.

-Ganas de orinar, aunque se haya hecho recientemente.

-Pequeñas cantidades de sangre en la orina.

Los casos más leves de hiperplasia benigna de próstata pueden tratarse con cambios en el estilo de vida o medicamentos, que reducirán los síntomas. En los casos más avanzados, tradicionalmente la solución pasaba por la cirugía, pero los avances médicos más recientes posibilitan intervenciones mínimamente invasivas igualmente eficaces y, lo que es muy relevante en esta patología, que logran reducir el riesgo de sufrir efectos secundarios adversos como la disfunción eréctil: la temida “impotencia”, incontinencia urinaria y eyaculación retrógrada.

La aquablation

Según explica el doctor Enrique Rijo, responsable de la unidad de próstata del servicio de urología del Hospital Quirónsalud Barcelona, uno de los últimos avances en técnicas mínimamente invasivas para tratar la HBP es la hidroablación prostática robótica con agua guiada por ecografía, también conocida como aquablation. Consiste en la destrucción del tejido prostático mediante un chorro de suero fisiológico a temperatura ambiente y a gran velocidad, sin necesidad de incisiones (se hace a través de la uretra) y totalmente robotizada.

“El cirujano planifica previamente la operación mediante un ecógrafo transrectal. Así se puede medir el tamaño de la próstata y establecer cuáles son los límites de las estructuras anatómicas importantes que se han de preservar. Una vez decidida cuál es la zona de ablación que se va a realizar, es un robot el que la lleva a cabo de forma automática, lo que evita el error humano”, explica el doctor Rijo. Uno o dos días después de la intervención, el paciente es dado de alta sin necesidad de sonda.

No menos importante es que la técnica aquablation evita por completo el riesgo de provocar disfunción eréctil. “Al no utilizar ningún tipo de fuente de calor, es posible preservar mucho más la cápsula prostática. Otras técnicas la pueden acabar dañando, provocando de forma ocasional una disfunción eréctil. Este riesgo con la hidroablación no existe”, señala este especialista.

Medio: La Vanguardia

Sección: Salud

Artículo completo: Consulte aquí el artículo original

Aquablation: hidroablación prostática robótica con agua guiada por ecografía

El Dr. Enrique Rijo ha realizado con éxito los primeros casos de la técnica de Aquablation en Barcelona y por segunda vez en España. La intervención tuvo lugar el pasado mes de abril junto con el Dr. Gil-Vernet (Quirónsalud Teknon), tras haber realizado la formación para dicho procedimiento en Newcastle (Reino Unido) a principios de este año.

Dados los buenos resultados de la técnica Aquablation, y de acuerdo con el Dr. Rijo, se ha decidido implantar de forma regular la técnica en el Servicio de Urología del Hospital Quirón Barcelona con el equipo de Urología Bielsa&Lorente.

Aquablation es la técnica mínimamente invasiva más innovadora para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP) que consiste en una ablación del tejido prostático con suero fisiológico (agua) a temperatura ambiente vía transuretral, sin necesidad de incisiones y totalmente robotizada.

El sistema Aquabeam® permite un tratamiento preciso, ya que el cirujano puede visualizar en tiempo real mediante visión cistoscópica y ecográfica todo el procedimiento.

Tras la planificación realizada por el cirujano, el robot lleva a cabo el procedimiento a gran velocidad y con una gran precisión, eliminando el error humano a la hora de respetar las estructuras anatómicas.

Esto permite realizar la cirugía desobstructiva de la HBP en un menor tiempo operatorio (el tiempo promedio de ablación es de 4-5 minutos además de un tiempo de planificación de entre 15-20 minutos), con mínimo sangrado y de la forma menos invasiva. 

Su principal ventaja es que no afecta la función sexual eréctil y permite preservar la eyaculación anterógrada en el 90% de los casos, a diferencia de la mayoría de tratamientos para la HBP como la RTU bipolar o el láser que al ser energías térmicas (calor) y eliminar estructuras anatómicas necesarias para la preservación de la eyaculación normal, producen como efecto secundario la eyaculación retrograda (seca) en hasta el 80% de los casos.

Con esta técnica no existen límites en cuanto al tamaño prostático, pudiéndose tratar próstata de gran tamaño que tradicionalmente se realizaban mediante cirugía abierta.

Y a diferencia de la cirugía abierta, el paciente se recupera muy pronto y puede ser dado de alta sin sonda vesical en 24-48 horas después de la intervención.

Este sistema fue diseñado por expertos de la NASA para la misión Marte aprovechando el poder del agua que actúa como un láser para cortar todo tipo de materiales. Tras varios años de estudio estos investigadores fundaron la compañía PROCEPT BioRobotics en California (Redwood City), con el objetivo de aplicar la tecnología robótica en el campo de la medicina, específicamente para el tratamiento de la HBP.

Para una mayor información puede consultar el sitio web de Procept BioRobotics: https://www.procept-biorobotics.com