Fotovaporización prostática con láser verde

IMG_1786El tratamiento con el láser GreenLight XPS 180w, se ha convertido en el nuevo estándar del tratamiento mínimamente invasivo de la hiperplasia benigna de próstata (HBP).

Con este tratamiento láser se evapora el tejido que obstruye e impide orinar con normalidad.
El láser GreenLight XPS 180w proporciona:

  • Alivio rápido de los síntomas
  • Plazo de recuperación corto
  • Hospitalización mínima (24-48 horas)
  • Pocos días de sonda (24-48 horas)

 

Los resultados están contrastados con miles de pacientes tratados en todo el mundo y con un alto grado de satisfacción.
Presenta pocas complicaciones y se puede utilizar tanto si se están tomando antiagregantes plaquetarios o anticoagulantes como si se lleva implantado un marcapasos o desfibrilador.

Es importante destacar que este procedimiento quirúrgico no produce impotencia ni incontinencia, pero sí puede afectar a la eyaculación, produciendo eyaculación “retrógrada”.

Los pacientes tratados con láser pueden llegar a presentar efectos secundarios durante los primeros 10-15 días tras la cirugía, que serían dificultad para orinar, urgencia miccional y sangre en la orina. Es importante tener en cuenta que todos estos síntomas son temporales.

Existen varias técnicas quirúrgicas con este tipo de láser, por lo que la indicación de una u otra dependerá del tamaño de la próstata y de las características del paciente.


Técnicas de Láser Verde:

Fotovaporización prostática con láser verde

Esta técnica consiste en crear un túnel a través de la próstata mediante la vaporización del crecimiento prostático (adenoma). Es una técnica indicada principalmente en las próstatas pequeñas-medianas, ofreciendo mejores resultados para las próstatas de hasta 60 cc.

Según las guías de la Asociación Europea de Urología (EAU) basadas en el estudio GOLIATH, la prostatectomía con láser verde GreenLight 180w no es inferior a la intervención clásica de resección transuretral de próstata (RTU) en términos de complicaciones. Las complicaciones postoperatorias (Clavien III) y reintervenciones son más frecuentes en los primeros 30 días en la RTU en comparación con el láser verde XPS (3.8% vs. 9.8%; p=0.04), pero comparables tras 12 meses de seguimiento. Son más frecuentes las complicaciones por sangrado severo en la cirugía “clásica” de RTU que con el láser verde XPS durante los primeros 30 días, aunque comparables en las dos técnicas tras 12 meses de seguimiento.

La cirugía con láser verde GreenLight XPS parece ser más segura en los pacientes con elevado riesgo en tratamiento con anticoagulantes.

El impacto sobre la función sexual y alteraciones de la eyaculación es similar en ambas técnicas.

La descripción genérica de la vaporización, puede visualizarla en nuestro canal de Youtube o en este vídeo:

Vaporización anatómica de próstata con láser verde

La  fotovaporización anatómica es una modificación de la fotovaporización “clásica” para mejorar sus resultados. Esta técnica consiste en alcanzar la cápsula prostática y posteriormente separar todo el adenoma prostático que posteriormente será vaporizado, lo que aporta la ventaja de que permite eliminar totalmente el adenoma a diferencia de la vaporización clásica, que sólo elimina un “túnel” y en los casos de próstatas grandes puede dejar adenoma residual tras la intervención que con el paso de los años puede volver a crecer y requerir de una nueva cirugía.

Otra ventaja de está técnica, en comparación con la vaporización “clásica”, es la disminución significativa de los síntomas miccionales irritativos tras la cirugía.

Fotovaporización prostática con preservación de la eyaculación

Es otra modificación de la técnica de fotovaporización clásica que permite preservar la eyaculación “anterógrada”, con una tasa de éxito de hasta el 85%. Esta técnica está indicada mayoritariamente en los pacientes jóvenes (principalmente los que tienen deseos de descendencia) con próstatas pequeñas pero obstructivas.  Permite la desobstrucción con alivio de los síntomas miccionales. Es importante destacar que los pacientes sometidos a esta técnica pueden requerir una segunda cirugía desobstructiva con láser en el futuro, ya que se deja de forma intencionada parte del adenoma prostático (para poder preservar la eyaculación anterógrada) que puede crecer en un plazo de unos años y volver a obstruir la salida de la orina requiriendo una nueva intervención posterior. El resultado puede no ser definitivo, a diferencia de las otras técnicas.

 

Para ampliar la información sobre esta tecnología, consulte aquí: www.laserverdeparaprostata.es